Muerte o Ascensión?
La mente es el único obstáculo para alcanzar nuestra herencia divina
Pero nadie puede bajarse del tren de la vida. No es posible dimitir ni dejar de vivir en el Eterno Ahora del Ser. Siempre dispondrás de vida sin límite y siempre tendrás libertad para crearla como desees. Nuestra incultura espiritual es tan grande que aún creemos que la muerte es una pérdida y luchamos por evitarla, creando más de lo mismo. Pero en el mismo instante que mueres, sigues vivo en el Ser y abierto a nuevas experiencias. Así que no hay pérdida ninguna excepto en tu ilusoria fantasía de que abandonar este plano es algo malo por naturaleza, y su origen es el miedo a la soledad, la falta de un centro permanente de conciencia en tu propio corazón. Habría que ir más lejos y añadir que incluso el karma es sólo una ley que funciona para los que creen en ella y para nadie más. Sólo existe el Eterno Ahora en el que experimentamos libremente con el pensamiento de la materialidad. Cada concepto que convertimos internamente en ley se convierte en ley. Y si crees en el karma tendrás que reencarnar una y otra vez para equilibrar, pagar o beneficiarte de lo realizado en una vida anterior sobre la Tierra.
Gracias al "cuerpo de comida'" nacido del vientre de una madre y a los sentidos de que dispone interactuamos con este plano físico- energético sintiendo el contacto con los Cuatro Elementos. Y sólo si inundamos este cuerpo de calor y luz (elevando la frecuencia y el brillo de las células); si manifestamos la plenitud de la Presencia Yo Soy en cada uno de nuestros actos, pensamientos o sentimientos; y si ampliamos las capacidades de nuestros receptores cerebrales al máximo nos será posible 'ascender' hasta alcanzar la eternidad de la vida en cuerpo físico. Con lo cual ya no necesitaremos volver a entrar en un vientre femenino y tan sólo con cambiar las frecuencias celulares seremos visibles o invisibles para los seres de este plano.