Autor Tema: 47 días, (Anji Carmelo)  (Leído 3048 veces)

yo

  • Administrador
  • Usuario Jr
  • *****
  • Mensajes: 98
    • Ver Perfil
47 días, (Anji Carmelo)
« en: 17 de Octubre de 2013, 02:55:18 pm »
47 días, por Anji Carmelo (charla en Aves, 15 de enero 2010)

Hoy quisiera compartir con vosotros los momentos importantes que he vivido desde que Gloria dejó de estar a mi lado de forma física. Todos me dicen que tengo muchos más recursos que nadie y quizá dadas mis circunstancias parecería así. Pero últimamente me estoy dando cuenta que no es cuestión de recursos ya que una experiencia que sobrepasa todo lo que se ha vivido antes va a requerir nuevos recursos y capacidades. Estos tienen que ser más y mejor ya que tienen que estar a la altura de lo que ha pasado y como aún no forman parte de nuestras respuesta porque la última experiencia ha desbordado todo lo que se ha vivido antes, vamos a tener que superar para volvernos más fuertes y capaces.

En estos 47 días, me he visto teniendo que vivir sin la presencia física de precisamente la persona que formaba una parte importante de mis recursos. Era mi máximo apoyo y totalmente necesaria para superar todo lo que me pasaba. No sólo amortiguaba el dolor sino que reconfortaba, apoyaba, comprendía y sólo con su mirada sanaba.

Desde que se fue y sentí que ya no estaba sufriendo… a medida que iban pasando los días empecé a darme cuenta que no sólo se había llevado su dolor y el pasarlo mal de los últimos días sino que también se había llevado todo lo demás, todo lo que había formado parte mía en los últimos 30 años. Eso también ha desaparecido. Todo lo que significaba, hacía, movía y que ahora necesito como nunca… su energía que llegaba a todo nuestro mundo y lo convertía en especial y único. Estoy necesitando su presencia a mi lado, donde siempre había estado formando parte fundamental de un completo que ahora sé que nunca volverá a ser y que se llamaba nosotros. Cuánto significa esa palabra. Nos hartamos de señalar que uno más uno no son dos cuando se trata de relaciones entre personas, pero cuando tenemos que comprobar la verdad de esa fórmula, está en tanto que es imposible abordar su alcance y la sensación en estos momentos es que voy a tener que vivirlo desde el continuado dolor de haber perdido todo incluso mi propio significado.

Ahora sólo soy yo, pero sé que no sólo soy yo. Llevo toda su energía, todo lo que compartió, todo lo que me influenció, las vivencias, los problemas, las soluciones… todo lo llevo conmigo, pero me falta su presencia para restaurar y aquí dudo… porque aunque ahora lo necesito… restaurar lo que había sido…??? Empiezo a sentir que eso ya no tiene que ser.

No todo es llanto, no todo es dolor, no todo es vacío. En estos 47 días ha habido momentos maravillosos, encuentros sanadores, palabras, gestos, actos de cariño, descubrimientos que inspiran a seguir. Encuentros auténticos, cuando en una mirada, una palabra, un gesto se me ha devuelto esa parte mía que yo sé está.

Hoy es la mañana siguiente de un día que empezó, en el desespero total. Hoy todo lo mal que lo pasé ayer ya empieza a formar parte de mis nuevos recursos. Y aunque sensible, tocada, aún dolida por haber mirado al dolor a la cara, hoy sé que algún día todo lo que había en ese nosotros volverá a formar parte de mi yo enriquecido. Vibrará en un reflejo tocable, palpable, y aunque ahora parezca casi imposible… yo sé que eso será. Acabará no necesitando estar para volverse más real y ese nosotros que habíamos sido pasará a formar parte de mis futuros nosotros.

Es la primera vez que intento poner palabras a mi pérdida y aunque ayer enfrentarme me desmontó, hoy puedo respirar un poco más profundamente. Hoy siento que todo lo que había estado cerrado en pánico total ha podido abrirse un poco.

También una amiga me ha hecho ver que la ceguera de pensar que se había llevado todo porque estaba tan mal no es así y me escribe: Solo no entiendo una cosa, y me permito preguntártela ¿estás segura de que Gloria se ha “llevado” todo lo que había formado parte tuya en estos 30 años? Bajo mi punto de vista te HA DEJADO todo lo que formaba parte vuestra en estos años. Nunca se llevan nada, siempre lo dejan todo y en este dejar es donde te das cuenta de muchas, muchas cosas. Lo que ha pasado es que ahora, en el presente y en el futuro ella compartirá cosas contigo, (más bien dicho será tú la que las comparta con ella), y esta forma de compartir será de otra manera, en tu pensamiento, en tu corazón, mediante las cosas que has aprendido de ella, solo que, físicamente no podrá ser. Este es el reto de los que nos quedamos. Aprender a estar sin la presencia física y aprender a darnos cuenta de que ese dúo, ese nosotros que habíamos formado (porque el “nosotros” existe en toda relación de AMOR, ya sea de pareja, de hijos o de padre) se ha ido y nos hemos quedado con nuestro “yo” modificado.

Quiero significar la valentía de todos los que habéis aguantado y llorado conmigo, que me habéis acompañado con vuestro dolor y a pesar de ello vuestra valiosa continuidad en esta vida. Sois una gran ayuda, inspiración y tabla salvadora. Formáis parte de mis nuevos recursos…
GRACIAS.
Anji Carmelo