Autor Tema: Primeras vacaciones sin nuestro ser querido  (Leído 3133 veces)

jordi

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Primeras vacaciones sin nuestro ser querido
« en: 14 de Octubre de 2013, 09:52:05 pm »
Hola a tod@s os adjunto el último tema que he escrito en la la conferencia de Anji Carmelo del viernes pasado 10/6/11.


PRIMERAS VACACIONES SIN NUESTRO SER QUERIDO


El duelo por la pérdida de un ser querido es individual, unipersonal  único y diferente para cada persona, aunque los sentimientos y emociones son parecidas para todos; existen momentos que tenemos sensaciones muy comunes entre todos, fases del duelo que pasamos todos y casi siempre son por el mismo orden (siempre hay excepciones, pero son las menos), por lo tanto no podemos decir que todos tenemos que pasar y sentir lo mismo y por el mismo orden, depende de cómo lo sepamos llevar y la aptitud que tomemos nosotros con nosotros mismos.

No obstante, me atrevería a decir que las “primeras” vacaciones, o primer aniversario, o cumpleaños, et. etc. son, por regla general,  los más dolorosos, porque hemos pasado de poder estar con ellos a no estar , a no poderlos abrazar mas, ni acariciar, ni besar, ni conversar, etc.etc. y, además, cuando la mente nos permite pensar con un poco mas de entendimiento, nos damos cuenta que además de no tener lo que tanto anhelamos, esta ausencia va a ser para siempre. Y eso es lo más terrible que nos puede suceder, porque son momentos muy difíciles y además nos los complicamos más cuando, antes de que lleguen dichas fechas, ya estamos pensando en esos días que marcan ese dolor, provocando de esta manera que nos duelan más y lo pasemos peor, y es que con esta actuación añadimos dolor al dolor antes de que llegue ese momento.

Porque la añoranza, la tristeza, el vacío, la soledad, son tan grandes, que se nos hacen casi insoportables y eso nos hunde más, nos provoca más, rabia, ira, incomprensión, desesperación y un sinfín de adjetivos que no acabaría de escribir. Pero somos nosotros mismos los que los tenemos que solventar, cada uno a su manera, como pueda y cuando pueda. Nos pueden dar infinidad de herramientas y, a veces, nos van muy bien, pero insisto, solo nosotros mismos somos los que si queremos podremos salir de este pozo de inseguridad, miedo, desesperación, vacío y falta de amor en el que hemos caído.

En mi caso, y no soy una excepción, he pasado por todo lo expuesto anteriormente y lo pasé muy mal el “primer día de todo”, pero he sabido transmutarlo en AMOR y ahora lo siento de otra manera y puedo seguir viviendo sin él físicamente, porque he aprendido a desapegarme de lo físico, material y denso que llevamos implícito con todas las cosas y todas la personas; he aprendido a Amar, a dejarme ir, a no aferrarme a nada, a no juzgar, a  no imponer, a vivir el día a día; he aceptado lo sucedido (aceptar es una palabra que a mucha gente le hace daño, pero hay que entender qué significa ciertamente), y todo esto me ha ayudado infinitamente, hasta llegar a comprender que mi hijo ha sido y sigue siendo (desde donde esté y sé que está) un Maestro para mí.