Autor Tema: Entrevista a Jorge Carvajal  (Leído 3748 veces)

jordi

  • Usuario Sr.
  • ****
  • Mensajes: 298
    • Ver Perfil
Entrevista a Jorge Carvajal
« en: 14 de Octubre de 2013, 08:44:59 pm »
Hola a todos os pongo una entrevista de Jorge Carvajal que a ni me ha gutado mucho, espero que a vostros@s tambien:

Jorge Carvajal: La Autenticidad nos Hace Seres Felices
Por María Campos

La sintergética es por sobre todo un método para servir, para liberar
lo mejor de nuestro potencial, para encontrar ese médico interior -ese
sanador que hay en cada uno de nosotros- para encontrar y revelar lo
mejor del potencial humano y ponerlo en acción.

Cirujano de almas, sanador espiritual, médico auténtico que escucha a
sus pacientes con el corazón y que cura no sólo al cuerpo, sino
también al Ser. Jorge Carvajal lleva 20 años de investigación médica,
que complementa con su profunda filosofía de la vida, para ayudarnos a
reencontrar nuestra verdadera identidad y recuperar nuestra salud, que
es la salud de la humanidad.
¿Qué es la enfermedad?
Es un maestro, una oportunidad para organizar una armonía superior en
nuestra propia vida, a nivel físico, emocional, mental y espiritual.
¿Qué enferma primero, el cuerpo o el alma?
El alma no puede enfermar, porque es lo que hay perfecto en ti, el
alma evoluciona, aprende. En realidad, buena parte de las enfermedades
son todo lo contrario: son la resistencia del cuerpo emocional y
mental al alma. Cuando nuestra personalidad se resiste al designio del
alma es cuando enfermamos.


La Salud y Las Emociones


¿Hay emociones perjudiciales para la salud? ¿Cuáles son las que más
nos perjudican?
Un 70 por ciento de las enfermedades del ser humano vienen del campo
de conciencia emocional. Las enfermedades muchas veces proceden de
emociones no procesadas, no expresadas, reprimidas. El temor, que es
la ausencia de amor, es la gran enfermedad, el común denominador de
buena parte de las enfermedades que hoy tenemos. Cuando el temor se
queda congelado afecta al riñón, a las glándulas suprarrenales, a los
huesos, a la energía vital, y puede convertirse en pánico.
¿Nos hacemos los fuertes y descuidamos nuestra salud?
De héroes están llenos los cementerios. Te tienes que cuidar.
Tienes tus límites, no vayas más allá. Tienes que reconocer cuáles son
tus límites y superarlos porque si no los reconoces, vas a destruir tu
cuerpo.
¿Cómo nos afecta la ira?
La ira es santa, es sagrada, es una emoción positiva porque te lleva a
la autoafirmación, a la búsqueda de tu territorio, a defender lo que
es tuyo, lo que es justo. Pero cuando la ira se vuelve irritabilidad,
agresividad, resentimiento, odio, se vuelve contra ti, y afecta al
hígado, la digestión, el sistema inmunológico…
¿La alegría por el contrario nos ayuda a estar sanos?
La alegría es la más bella de las emociones porque es la emoción de la
inocencia, del corazón, y es la más sanadora de todas, porque no es
contraria a ninguna otra. Un poquito de tristeza con alegría escribe
poemas. La alegría con miedo nos lleva a contextualizar el miedo y a
no darle tanta importancia.
¿La alegría suaviza el ánimo?
Sí, la alegría suaviza todas las otras emociones porque nos permite
procesarlas desde la inocencia. La alegría pone al resto de las
emociones en contacto con el corazón y les da un sentido ascendente.
Las canaliza para que lleguen al mundo de la mente.
¿Y la tristeza?
La tristeza es un sentimiento que puede llevarte a la depresión cuando
te envuelves en ella y no la expresas, pero también puede ayudarte. La
tristeza te lleva a contactar contigo mismo y a restaurar el control
interno.
Todas las emociones negativas tienen su propio aspecto positivo, las
hacemos negativas cuando las reprimimos.
¿Es mejor aceptar esas emociones que consideramos negativas como parte
de uno mismo?
Como parte para transformarlas, es decir, cuando se aceptan fluyen, y
ya no se estancan, y se pueden transmutar. Tenemos que canalizarlas
para que lleguen desde el corazón hasta la cabeza.
¡Qué difícil!
Sí, es muy difícil. Realmente las emociones básicas son el amor y el
temor (que es ausencia de amor), así que todo lo que existe es amor,
por exceso o defecto.
Constructivo o destructivo. Porque también existe el amor que se
aferra, el amor que sobreprotege, el amor tóxico, destructivo.
¿Cómo prevenir la enfermedad?
Somos creadores, así que yo creo que la mejor forma es creando salud.
Y si creamos salud no tendremos ni que prevenir la enfermedad ni que
atacarla, porque seremos salud.
¿Y si aparece la enfermedad?
Pues tendremos que aceptarla porque somos humanos. También enfermó
Krishnamurti de un cáncer de páncreas y no era nadie que llevara una
vida desordenada. Mucha gente muy valiosa espiritualmente ha
enfermado.
Debemos explicarlo para aquellos que creen que enfermar es fracasar.
El fracaso y el éxito son dos maestros, pero nada más.
Y cuando tú eres el aprendiz, tienes que aceptar e incorporar la
lección de la enfermedad en tu vida.
Cada vez más personas sufren ansiedad…
La ansiedad es un sentimiento de vacío, que a veces se vuelve un hueco
en el estómago, una sensación de falta de aire… Es un vacío
existencial que surge cuando buscamos fuera en lugar de buscar dentro.
Surge cuando buscamos en los acontecimientos externos, cuando buscamos
muletas, apoyos externos, cuando no tenemos la solidez de la búsqueda
interior. Si no aceptamos la soledad y no nos convertimos en nuestra
propia compañía, vamos a experimentar ese vacío y vamos a intentar
llenarlo con cosas y posesiones. Pero como no se puede llenar con
cosas, cada vez el vacío aumenta.
¿Y qué podemos hacer para liberarnos de esa angustia?
La angustia no se puede pasar comiendo chocolate, o con más calorías,
o buscando un príncipe azul afuera. La angustia se pasa cuando entras
en tu interior, te aceptas como eres y te reconcilias contigo mismo.
La angustia viene de que no somos lo que queremos ser, pero tampoco lo
que somos, entonces estamos en el “debería ser”, y no somos ni lo uno
ni lo otro.
El estrés es otro de los males de nuestra época…
El estrés viene de la competitividad, de que quiero ser perfecto,
quiero ser mejor, de que quiero dar una nota que no es la mía, de que
quiero imitar.
Y realmente sólo se puede competir cuando decides ser tu propia
competencia, es decir, cuando quieres ser único, original, auténtico,
no una fotocopia de nadie. El estrés destructivo perjudica el sistema
inmunológico.
Pero un buen estrés es una maravilla, porque te permite estar alerta y
despierto en las crisis, y poder aprovecharlas como una oportunidad
para emerger a un nuevo nivel de conciencia.
¿Qué nos recomendaría para sentirnos mejor con nosotros mismos?
La soledad. Estar con uno mismo cada día es maravilloso. Estar
20 minutos con uno mismo es el comienzo de la meditación; es tender un
puente hacia la verdadera salud; es acceder al altar interior, al ser
interior. Mi recomendación es que la gente ponga su despertador 20
minutos antes para no robarle tiempo a sus ocupaciones. Si dedicas, no
el tiempo que te sobra, sino esos primeros minutos de la mañana,
cuando estás fresco y descansado, a meditar, esa pausa te va a
recargar, porque en la pausa habita el potencial del alma.
¿Qué es para usted la felicidad?
Es la esencia de la vida. Es el sentido mismo de la vida, encarnamos
para ser felices, no para otra cosa. Pero la felicidad no es placer,
es integridad. Cuando todos los sentidos se consagran al ser, podemos
ser felices. Somos felices cuando creemos en nosotros, cuando
confiamos en nosotros, cuando nos encomendamos transpersonalmente a un
nivel que trasciende el pequeño yo o el pequeño ego. Somos felices
cuando tenemos un sentido que va más allá de la vida cotidiana, cuando
no aplazamos la vida, cuando no nos desplazamos a nosotros mismos,
cuando estamos en paz y a salvo con la vida y con nuestra conciencia.


Vivir el Presente


¿Es importante vivir en el presente? ¿Cómo lograrlo?
Dejamos ir el pasado y no hipotecamos la vida a las expectativas de
futuro cuando nos volcamos en el ser y no en el tener. Yo me digo que
la felicidad tiene que ver con la realización, y ésta con la capacidad
de habitar la realidad Y vivir en realidad es salir del mundo de la
confusión.
¿Tan confundidos estamos, en su opinión?
Tenemos tres ilusiones enormes que nos confunden. Primero creemos que
somos un cuerpo y no un alma, cuando el cuerpo es el instrumento de la
vida y se acaba con la muerte. Segundo, creemos que el sentido de la
vida es el placer; pero a más placer no hay más felicidad, sino más
dependencia. Placer y felicidad no es lo mismo. Hay que consagrar el
placer a la vida y no la vida al placer. La tercera ilusión es el
poder; creemos tener el poder infinito de vivir.

¿Y qué necesitamos realmente para vivir?, ¿acaso el amor?
El amor, tan traído y tan llevado, y tan calumniado, es una fuerza
renovadora. El amor es magnífico porque crea cohesión. En el amor todo
está vivo, como un río que se renueva a sí mismo. En el amor siempre
uno puede renovarse, porque todo lo ordena.
En el amor no hay usurpación, no hay desplazamiento, no hay miedo, no
hay resentimiento, porque cuando tú te ordenas porque vives el amor,
cada cosa ocupa su lugar, y entonces se restaura la armonía. Ahora,
desde la perspectiva humana, lo asimilamos con la debilidad, pero el
amor no es débil.
Nos debilita cuando entendemos que alguien a quien amamos no nos ama…
Hay una gran confusión en nuestra cultura. Creemos que sufrimos por
amor, que nuestras catástrofes son por amor… pero no es por amor, es
por enamoramiento, que es una variedad del apego. Eso que llamamos
habitualmente amor es una droga. Igual que se depende de la cocaína,
la marihuana o la morfina, también se depende del enamoramiento. Es
una muleta para apoyarse, en vez de llevar a alguien en mi corazón
para liberarlo y liberarme. El verdadero amor tiene una esencia
fundamental que es la libertad, y siempre conduce a la libertad.
Pero a veces nos sentimos atados a un amor…
Si el amor conduce a la dependencia es eros. Eros es un fósforo, y
cuando lo enciendes se te consume rápidamente, en dos minutos ya te
quemas el dedo. Hay muchos amores que son así, pura chispa. Aunque esa
chispa puede servir para encender el leño del verdadero amor. Cuando
el leño está encendido produce el fuego, Ese es el amor impersonal,
que produce luz y calor.
¿Puede darnos algún consejo para alcanzar el amor verdadero?
Solamente la verdad. Confía en la verdad; no tienes que ser como la
princesa de los sueños del otro, no tienes que ser ni más ni menos de
lo que eres. Tienes un derecho sagrado, que es el derecho a
equivocarte; tienes otro, que es el derecho a perdonar, porque el
error es tu maestro. Ámate, sincérate y considérate. Si tú no te
quieres, no vas a encontrar a nadie que te pueda querer. El amor
produce amor. Si te amas, vas a encontrar el amor. Si no, vacío. Pero
nunca busques una migaja; eso es indigno de ti.
La clave entonces es amarse a sí mismo.
Y al prójimo como a ti mismo. Si no te amas a ti, no amas a Dios, ni a
tu hijo, porque te estás apegando, estás condicionando al otro.
Acéptate como eres; lo que no aceptamos no lo podemos transformar, y
la vida es una corriente de transformación permanente.
______________
Entrevista aparecida originalmente en Psicología Práctica, 118.


Publicado el 24 Feb, 2009