En la conferencia celebrada en AVES, Alejandro Rodriguez dió unas breves, pero sugerentes, pinceladas sobre la relación que existe entre el duelo y la infancia.
Destacó tres puntos importantes sobre este tema:
-La edad del niño
-El entorno en que se produce la pérdida, porque ese entorno influirá notablemente sobre el aprendizaje que ese niño haga de la misma
-La forma en que se produce la pérdida. Toda pérdida es un trauma y y la pérdida de un ser querido produce un desgarro.
Aunque bien es cierto que la pérdida , en muchas ocasiones, no se entiende nunca, en un niño , lo más normal , es no entenderla hasta los 13 o 14 años.
Cuando los niños preguntan sobre el tema de la muerte o sobre la ausencia de ese ser al que ellos estaban acostumbrados, hay que entender a qué nivel está preguntando para saber a qué nivel debemos responder.Cada niño pregunta hasta donde puede entender, siempre y cuando la respuesta se haga al mismo nivel.
Hay que escuchar a cada niño en cada edad y tratarlos de manera individual. Por supuesto, como en el caso de los adultos, no hay un único patrón para tratar el tema del duelo.
Un duelo mal gestionado en un niño, al igual que en un adulto, provoca transtornos diversos y uno de los que se observan con más frecuencia es el transtorno de falta de atención.
Alejandro Rodriguez hizo hincapié en que la intención no siempre es lo que vale, ya que ésta a veces produce resultados totalmente contrarios a los que se pretenden. La intención hay que cuidarla. Si el niño plantea una pregunta complicada, a veces es mejor contestar con un simple "no sé".
En una situación de duelo, donde todo el entorno está atravesando por el mismo camino, hay que modificarlo, enriquecerlo, aumentarlo, para que los niños puedan ir entendiendo.
Finalmente, destacó que el niño tiene que vivir el duelo, sin esconderlo, pero sin dramatizarlo. A los niños hay que ayudarles en su camino, hasta que puedan comprender la muerte y aceptar la pérdida.
A los niños hay que darles un espacio y un tiempo para la vida........ y para la muerte.
Muchas gracias al Sr. Alejandro Rodriguez por su buen hacer y por sus palabras.