Como si de una reunión familiar se tratara , el martes día 12 de de mayo, la Dra. Mª Angeles de Miquel nos ofreció una charla basada en su experiencia con los enfermos de su planta en neurologia y neurocirugia y, más concretamente, con pacientes de ictus y embolias en el hospital de Bellvitge.
La Dra. de Miquel nos puso en antecedentes de cómo, a través de diversos estudios publicados en la prestigiosa revista médica "Lancet", se ha puesto de manifiesto la importancia que tiene la relación médico-paciente y la necesidad de que éste último tenga el mínimo nivel de estréss posible ante la enfermedad, la intervención quirúrgica y su posible tratamiento para, así, facilitar una mejor y pronta recuperación.
Personalmente, ella ha podido constatar cómo a pesar de que muchos de sus pacientes estaban físicamente recuperados no lo estaban de igual forma a nivel psíquico ni emocional. Mª Angeles nos hizo saber de sus esfuerzos por hacer entender y transmitir, dentro del circulo médico en el que desarrolla su trabajo, que la parte emocional afecta en gran manera a la evolución del enfermo y a su recuperación física.
Por otra parte, intenta transmitir a sus enfermos la parte positiva de la enfermedad, haciéndoles reflexionar sobre si el pasar por ella pudiera suponer una oportunidad para replantearse "esas pequeñas cosas de la vida", para cambiar sus hábitos e incluso su manera de vivir y de cambiar la escala de valores.
Asímismo, nos hizo confidentes de cómo se dió cuenta de la importancia que tienen los grupos de ayuda en la enfermedad. Fue a través de los comentarios de su madre, enferma de cáncer , que le hablaba de que el lugar y el momento en los que se encontraba mejor era cuando acudía a la sesión de quimioterapia, ya que allí se sentía totalmente comprendida por personas que atravesaban por una fase exactamente igual a la suya, con los mismos síntomas o similares y con las mismas secuelas y que era allí, también, donde podia expresar abiertamente sus inquietudes y preocupaciones.
Todos los asistentes pudimos comprobar cómo la Dra. de Miquel se ha convertido en difusora, además de colaboradora activa, de los grupos de ayuda y cómo va depositando pequeñas semillas de comprensión en el trato cotidiano con sus pacientes.
Es muy gratificante ver cómo la labor de conectar el cuerpo emocional con el cuerpo físico está en manos de pequeños y grandes sabios.
Como siempre, muchas gracias a la doctora de Miquel por hacer un hueco en su apretada agenda para hacernos partícipes de su experiencia y conocimientos.