Autor Tema: Abriendo conciencia (Anji Carmelo)  (Leído 2843 veces)

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Abriendo conciencia (Anji Carmelo)
« en: 17 de Octubre de 2013, 02:04:46 pm »
ABRIENDO CONCIENCIA

El amor (unión), la sabiduría (saber) y la voluntad (querer), son tres energías que están en todo el universo.
Nuestra herramienta más importante somos nosotros. Si no hay amor no hay trabajo con nosotros mismos.
Somos la coherencia en potencia, nuestra parte más sabia que tiene origen en el alma. Comprender lo que hemos escogido, si estamos en la causalidad esta nos da la explicación de nuestras vidas. El alma se está manifestando continuamente en el físico y las circunstancias. Si estamos alineados: alma, mente, emociones, físico, todo es aprendizaje. El mundo material es el resultado del encadenamiento de todos los niveles de conciencia, cada nivel incluye al inferior.

Cuerpo Físico.  Es la única parte que está aquí y ahora, en anclaje de la materia, nuestras circunstancias y los demás. Los cambios para el físico (salvo sanarnos) son muy lentos.
En el duelo el físico pasa por un síndrome de abstinencia de los cinco sentidos, la mente y las emociones reaccionan en un estado de shock, el físico no se da cuenta.

Cuerpo Emocional. Es la gama de frecuencia de lo más denso, lo que nos paraliza es –cómo- vivimos las emociones, hasta dónde estoy sintiendo? Es altamente vulnerable. Si estamos enfocados en la materia las emociones serán más densas, lo que sublima las emociones es el amor y a través del amor la sublimación.

Cuerpo Mental. Es un muy rápido y está allá donde proyectamos la mente, el cuerpo mental es dirigible, la máxima expresión es la sabiduría, la compasión y la aceptación.

Conocer
La entrada al camino es el Conocimiento, somos cocreadores del mundo que creamos.
Somos inconscientes, inexpertos (ignorancia), conocer es todo el potencial que no tenemos y que lo vamos descubriendo por el camino del dolor, viene con todas las culpabilidades arrastradas.
Cuando amamos lo que somos entramos en el camino del amor, luego nos convertimos en inconscientemente expertos. Si somos conscientes, nos transformamos cuando quitamos poder de destrucción a lo que nos rodea.
Volvemos al cuerpo físico, agobiado por el mental y el emocional + materia y eso lleva a la dependencia.
No nos tendría que determinar nuestro pasado y nuestro futuro, es importante que tengamos todas nuestras energías en nuestro presente.
Conocernos para comprendernos, para tener cada vez más confinza (los miedos, las dudas nos pueden desmontar), necesitamos la energía para la confianza. Recuperar la energía que nos impide abrirnos para que fluya, el creer que no somos capaces es nuestro único freno, la autoconfianza tiene que llevarnos a la confianza de la vida.

Confiar en el resultado de las cosas, salga lo que tenga que salir, sino entramos en la tragedia vemos el para qué de ese resultado, vamos a confiar más en los resultados.
Si cocemos, comprendemos, confiamos, más cosas entrarán y más capacidad tendremos.

Compasión a través de la compasión voy a dejar que todo me llegue (acompañamiento en el duelo), puede ser la capacidad total, es estar acompasado con otras frecuencias vibratorias, acepto lo peor de una persona sin decir nada, nos contagiamos con las vibraciones de los demás (contagio energético), a través de mi frecuencia conectaré con sus valores, hay que tener una banda bastante amplia para no poner condiciones ni dar recetas. La compasión lleva a la comunicación por canales de ida y vuelta.

Aceptación, no tiene que ver con la resignación, es entrar en las energías del amor, para dar un si sin condiciones. Lo único que tenemos es el resultado de un enfrentamiento.

Escucha, conlleva procesar, identificar desde dónde se escucha (desde la bolsa energética de los arquetipos: juez, víctima…) cuando las utilizamos es importante saber en cual estamos para poder interpretarlo, las escuchas siempre son activas entran todos los sentidos, desde el exterior: lo que se saca, lo que se siente, y desde el interior: los pensamientos; solemos juzgar.
El grupo de duelo no es un grupo de terapia, es un grupo de apoyo, es escuchar nuestra alma y el alma de los demás, escuchar
desde la no tragedia, sólo podemos acompañarnos si no nos contagiamos, tenemos que responder siempre desde la confianza, sin miedo
(ya que lo hemos transformado).

Suelen ser herramientas, oportunidades para que podamos adquirir más fuerza, más saber hacer. La honestidad con uno mismo, la coherencia entre lo que hablo y lo que hago, lo que digo y lo que siento. Las creencias nos van a inspirar a nutrir.
No hay duelos patológicos.

Anji Carmelo, resumen del taller de 25 de abril de 2009