LA RUEDA DE LA VIDA de Elisabeth Kübler-Ros
A cabo de leer el libro “La rueda de la Vida” de Elisabeth Kübler-Ros y os expongo solamente algunas frases que ella dice en este libro y que a mí de alguna manera me ha hecho que pensar, ya me diréis que opináis:
Todo el mundo sufre contratiempos en la vida. Cuanto más numerosas son más aprendemos y maduramos.
La adversidad sólo nos hace más fuertes.
La vida es ardua. La vida es una lucha.
La vida es como ir a la escuela; recibimos muchas lecciones. Cuanto más aprendemos, más difíciles se ponen las lecciones.
Cuando se aprende la lección, el dolor desaparece.
Capitulo 27 “Vida después de la muerte”
Dice que según los relatos de las personas entrevistadas que ella compiló, la muerte ocurre en varias fases distintas:
Primera fase: La personas salían flotando de su cuerpo, volando como la mariposa que sale de su capullo y adoptaban una forma etérea; sabían lo que estaba ocurriendo, oían las conversaciones de los demás, observaban como intentaban reanimarla, los veían desde el techo de la habitación o sala de operaciones. Experimentaban la salud total, por ejemplo si era una persona ciega volvía a ver, si era paralítica podía moverse alegremente. Lo único de que se quejaban las personal con las que habló era de no haber continuado muertas.
Segunda fase: Las personas que ya habían salido de sus cuerpos decían haberse encontrado en un estado después de la muerte que sólo se puede definir como espíritu y energía. Las consolaba descubrir que ningún ser humano muere solo. Eran capaces de ir de un lugar a otro a la velocidad del pensamiento. Todas las personas entrevistadas recordaban que en esta fase se encontraban también con sus ángeles guardianes, o guías, o compañeros de juego, como los llamaban los niños. Explicaban que los ángeles eran una especie de guías que las consolaban con amor y las llevaban a la presencia de familiares o amigo muertos anteriormente y lo recordaban con alegría, conversación y abrazos.
Tercera fase: Guiadas por sus ángeles de la guarda, estas personas pasaban a la tercera fase, entrando como un túnel o puerta de paso, lo creaban son su energía psíquica y al final veían una luz brillante. Allí sentían entusiasmo, paz, tranquilidad y la expectación de llegar por fin a su casa, todos decían que se hallaban envueltos por un amor arrollador, la forma más pura de amor, el amor incondicional. Estas personas que volvieron a su cuerpo decían que esa experiencia había influido profundamente en sus vidas, todas habían hecho el mismo descubrimiento: ver la luz les había hecho comprender que sólo hay una explicación del sentido de la vida, y ésa es el amor.
Cuarta fase: En esta fase se encontraban en presencia de la Fuente Suprema. Algunos la llamaban Dios, otros estaban rodeados por todo el conocimiento que existe, sin juicios, amoroso, experimentaban la unicidad, la totalidad o integración de la existencia. En ese estado hacían una revisión de su vida, veían todos los actos, palabras y pensamientos de su existencia y veían de que modo sus pensamientos, decisiones y actos afectaban a otras personas, la vida de todas la personas estaban interrelacionadas, que todo pensamiento o acto tiene repercusiones en todos los demás seres a modo de reacción en cadena. El mayor regalo que hizo Dios al hombre es el libre albedrío.