Buenas noches: escribo en este foro para contaros mi caso a ver si alguien puede dar su experiencia, visión.
Hace seis meses falleció mi padre. Fue una enfermedad bastante larga y, puedo decir, que era un cosa previsible. El caso es que tras su muerte me siento aliviada. Echo de menos la figura de un padre, pero me he dado cuenta de que lo echo de menos porque nunca lo he tenido como tal. Mi padre cuando era pequeña, viajaba mucho y trabajaba fuera, luego se separó de mi madre y empezó otra vida donde yo no estuve nunca, luego volvió con mi madre, etc. Digamos que durante muchos años ha sido una persona ausente y nunca me ha dado muestras de cariño, más bien al contrario. En los últimos años habré hablado con él una vez cada tres meses y siempre que hablaba con él me sentía juzgada y me decía cosas que me dolían (esta no es tu casa (cuando iba de visita), haz con tu vida lo que quieras que yo hago lo que quiero, etc). Digamos que no juzgo si mi padre era buena persona o no (no quiero entrar en eses juego), pero el caso es que su pérdida ha supuesto mucha pena (por lo que podría haber sido que no fue) pero mucho alivio (es duro decirlo, pero ahora me siento una mujer mucho más segura)
Sé que no es un sentimiento normal, pero creo que es uno de los sentimientos más conscientes que he visto en mi vida...y no me siento mal por eso.